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El veneno del dragón de Komodo

El dragón de Komodo es conocido como un reptil que muerde a sus presas y después las libera para que mueran desangradas. Pero hace unos años atrás se descubrió que además de su mordedura letal, este inyecta en sus presas un poderoso veneno proveniente de sus glándulas salivales.

¿Cómo mata el dragón de Komodo con su veneno?

Todos pensábamos que este gigantesco reptil llevaba a su presa a la muerte mediante su potente mordisco, que reduce la presión arterial de su presa y la deja en estado de shock hasta que se desangra.

Pues esta no es la única estrategia asesina del dragón de Komodo. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS) descartó la teoría de que las bacterias de la boca del reptil fueran las que producían la muerte de sus presas para darle paso a la afirmación de que este suministra un veneno tan fuerte como el de la serpiente Taipán, que es la más venenosa del mundo.

Las serpientes muerden a su presa y cuentan con solo un conducto por donde suministran su veneno letal. En cambio, el dragón de Komodo cuenta con varios conductos que se encuentran entre sus dientes.

Esto les da menos eficiencia a estos reptiles que a las serpientes, por lo cual su ataque para liberar dicho veneno lleva más tiempo, en el que el dragón mantendrá la mordida y realizará movimientos en plena lucha para que el veneno causa efecto.

Esperar para matar: la estrategia de caza del dragón de Komodo

Otros animales con el potencial letal del dragón de Komodo basan sus estrategias de caza en correr hasta alcanzar a sus víctimas. Este no es el caso de este gigante reptil, que solamente puede correr por un lapso corto de tiempo.

El mecanismo del dragón de Komodo es el de esperar a su presa hasta que se acerque lo suficiente y una vez que se encuentra en su rango de ataque utiliza la presión de su mordida para retenerlo.

Los dos sentidos que ayudan al dragón de Komodo para llevar a cabo su acción son el olfato y la vista. El olfato es el que cumple el rol más importante y su modo de utilizarlo es con la lengua, como también hacen las serpientes.

Las muestras de aire captadas por la lengua de estos reptiles reconocen las moléculas de los animales que se encuentran en sus inmediaciones cuando se ponen en contacto con los órganos de Jacobson.

Su potente visión puede captar a cualquier animal que se acerque a 300 metros de donde se encuentra y si su presa está en movimiento se les hace mucho más fácil detectarla que si están quietas.

Si su víctima es lo suficientemente grande, el dragón de Komodo esperará hasta que se encuentre bien cerca y lo primero que atacará son sus patas para retenerla. Si la presa es más pequeña directamente morderá su cuello inoculando el veneno que terminará con su vida.

¡Cuidado! El mordisco del dragón de Komodo es venenoso

Un dato curioso develado por los científicos es que si la pelea es entre dos dragones de Komodo, el veneno de uno no afectará al otro, con lo cual se han comenzado estudios para extraer el antídoto que estos tienen mediante el cual no mueren con su propio veneno.

El dragón de Komodo es también conocido con los nombres de monstruo de Komodo y varano de Komodo y es una especie de autópsido ultra depredador del ecosistema en el que habita.

Es el lagarto más grande de que hoy habita el planeta y sus antepasados datan de más de 100 millones de años. Son ejemplares realmente grandes, que pueden llegar a pesar nada menos que 140 kilogramos y medir tres metros de longitud.

El dragón de Komodo es el rey de las islas del archipiélago de Indonesia, alrededor de las islas Rinka y Komodo.  Según científicos, su inusual y gran tamaño responde a un fenómeno al que denomina gigantismo insular. Al no haber otros carnívoros competidores en las islas donde se encuentran estos se convierten en los gigantes dueños de su tierra.

La zona en la que habitan está protegida por un foso de corrientes fuertes, lo cual les ha permitido sobrevivir y reproducirse sin la intervención del ser humano.  La población total de dragones de cómodo que viven en libertad ronda entre los 4.000 y los 5.00 ejemplares.

¿De qué está compuesto el veneno de este gigante?

El potente veneno del dragón de Komodo es material de estudio de la comunidad científica y han encontrado en él una toxina similar a la del lagarto de gila, un familiar que habita en Estados Unidos y otros países de América del Norte.

El shock de la presa llega cuando este poderoso reptil inocula su veneno, causando una fuerte reducción en la presión arterial por impedir la formación de coágulos y el ensanchamiento de los vasos sanguíneos.

En conclusión los dragones de komodo son mucho más temibles de lo que la comunidad científica pensaba hace décadas. Su mordisco paralizante no se trataba solamente de eso, sino también de la inoculación de un temible veneno y si bien hoy en día sabemos mucho más acerca de estos especímenes, el estudio de ellos es limitado por la especificidad geográfica donde habitan.

Interesante, ¿verdad?

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